lunes, 14 de marzo de 2016

¿Palma bendita o Domingo de Ramos?

Muy querid@s lectores. Esta semana he estado pensando acerca de la Semana Santa ya que nos acercamos a esta gran celebración litúrgica. Como bien sabemos, la Semana Santa inicia con la celebración del Domingo de Ramos; en el cual conmemoramos la entrada triunfante y mesiánica de Jesús a Jerusalén. (Mateo 21, 1-11).
A propósito de esto, recuerdo que una vez una señora se me acercó y me dijo que estaba un poco triste porque había estado en la misa de Ramos pero que no había alcanzado a conseguir la palma bendita para ella; a lo cual inquirió diciendo: ¿será que me regala la suya padre? En el momento me pareció algo normal, pero después reflexionando me di cuenta que era interesante la preocupación de esta noble señora.
Ella, en su sencillez, veía en la palma bendita algo muy importante. No podría decir lo que ella pensaba, pero por su actitud puedo inferir que consideraba a dicha palma algo más que una hoja seca. Pues bien, en la celebración de la entrada mesiánica del Señor a Jerusalén ciertamente usamos este símbolo de las palmas siguiendo una antigua tradición en la Iglesia.

No obstante, no olvidemos que el carácter central de este día no está centrado en la bendición de la palma, sino en Aquél por el cual se movían esos ramos hace más de dos mil años. Agitar las palmas para recibir al Mesías es el símbolo por el que la Iglesia expresa el regocijo de recibir al que quita el pecado del mundo. 
Expresa el gozo de saber que Cristo sube a Jerusalén para ofrecerse como víctima pascual por mí. Pero es también el símbolo del sacrificio del martirio; de la entrega de su sangre en el madero de la cruz. Es por ello que el pueblo, de ayer, de hoy y de mañana acompaña ese peregrinar con la expresión “bendito el que viene en el nombre del Señor. Hosanna al Hijo de David”.
Vivamos con mucha fe este próximo Domingo de Ramos. Subamos con Jesús a Jerusalén; es decir, acompañémoslo en su sacrificio para que podamos resucitar con Él. “Hosanna al Mesías redentor. Hosanna”.
Comparto con ustedes el himno de laudes correspondientes al Domingo de Ramos:


HIMNO
El pueblo que fue cautivo
y que tu mano libera
no encuentra mayor palmera
ni abunda en mejor olivo.
Viene con aire festivo
para enramar tu victoria,
y no te ha visto en su historia.
Dios de Israel, más cercano:
ni tu poder más a mano
ni más humilde tu gloria.

¡Gloria, alabanza y honor!
Gritad: "¡Hosanna!", y haceos
como los niños hebreos
al paso del Redentor,
¡Gloria y honor
al que viene en el nombre de Señor! Amén.

2 comentarios:

  1. nuestros padres nos enseñaron varias tradiciones de LA Iglesia pero se va distorcionando por ignorar el verdadero acontecimiento y En su luz no quisieron educar En LA de, y nosotros como hijos se nos fueron pasando pasando Los Dias sin corregir ni investigar lo que realmente no's enseña LA madre iglesia

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  2. Viva el Hijo de David, Hosanna en el Cielo!!! Gracias Padre Hugo😃

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